DORMIR EN MENOS DE 90 SEGUNDOS

Un ambiente acogedor, la música adecuada, una iluminación agradable… La mayoría de las recomendaciones para estar a gusto en casa suelen ser bastante lógicas y fáciles de lograr, ¡todos sabemos lo que nos hace sentir bien! Pero ¿y qué pasa cuando, aun teniendo todo eso, no logramos conciliar el sueño? ¡Desastre total! Agobio, cansancio, desesperación… Hoy te desvelo el que es para los que me rodean, uno de los mayores misterios: cómo consigo dormir en menos de 90 segundos.

DORMIR EN MENOS DE 90 SEGUNDOS

En mi juventud adoraba leer hasta horas intempestivas refugiada en el sosiego nocturno. Cuando empecé a trabajar cambié los horarios y me convertí en el gallo de la familia… ¡a las 5:30 tocaba diana!

Pasaron los años, fui madre, y acabé siendo consciente de que tenía que aprovechar cualquier momento para intentar descansar, ¡no sabía cuándo podría volver a hacerlo! (si eres madre, padre, trabajas a turnos o haces guardias, seguro que me entiendes). Así que me acostumbré a intentarlo a las horas más dispares del día… cualquier rato era bienvenido para reponer fuerzas.

>PRIMER DESCUBRIMIENTO

¿Por qué será que lo más obvio y evidente suele ser lo que más tardamos en ver? Más allá de teorías o recomendaciones, lo más importante e imprescindible para conciliar el sueño es (redoble de tambores)… ¡cerrar los ojos! (gracias, Óscar, por tu sabiduría 😉 ). Sí, sí, puedes reírte porque tiene su gracia, pero ¿sabes cuánta gente pretende dormir sin ni siquiera haber cerrado los ojos?

>EL GRAN DESCUBRIMIENTO

Por esa época, a menudo oía hablar de los beneficios de la meditación diaria, aunque fueran cinco minutos. Siempre pensé que aquello no iba conmigo pero decidí probar, total… A través de una app que incluía una sesión de relajación de 5 minutos descubrí el gran secreto: aprender a respirar, no como fin sino como medio para combatir a los grandes enemigos del sueño: preocupaciones, tareas pendientes, nervios…

Concentrándote en la respiración lograrás mantenerlas al margen durante ese tiempo que te estás dedicando. ¿Pero de verdad es tan fácil? En mi caso, me limitaba a seguir los pasos de la locución de la app, que me animaba a inspirar y a espirar de forma tranquila y pausada, sintiendo cómo al principio entraba el aire frío por la nariz para luego salir caliente. Si te concentras en ese punto y cuentas mentalmente cada vez que espiras te olvidas de todo lo demás ya que tu mente está ocupada.

>LA TÉCNICA DEL MONO OCUPADO

Todo esto que yo descubrí de una forma casual viene a ser lo que se conoce como técnica del mono ocupado, con la que podemos controlar y bloquear la infinita cadena de pensamientos y emociones que nos impide, entre otras cosas, conciliar el sueño cuando tanto lo necesitamos.

Con el siguiente video (puedes configurar los subtítulos en castellano) te harás una idea de cómo entrenar tu mente para lograrlo. Es fácil y muy práctico, no sólo para dormir, sino para otros ámbitos de tu vida.

Y de esta forma tan natural descubrí que nunca llegaba despierta al fin de la meditación (¡de sólo 5 minutos!) con lo que decidí incorporarla a mi rutina de sueño.

Es verdad que en la actualidad llego tan cansada a la noche que no necesito ninguna técnica para dormir, pero me resulta muy útil al mediodía. Empiezo contando cada respiración y nunca llego a 60 (la práctica también cuenta, por supuesto). Igual no te sirve, pero igual sí, y sólo eso merecería la pena haber escrito este post… ¡felices sueños!

Fuente: https://agustoencasa.com/dormir-en-menos-de-90-segundos/