CÓMO SUPERAR EL BLOQUEO MENTAL DELANTE DEL ORDENADOR: ¡SOCORROOO!

Porque detrás de A GUSTO EN CASA hay solo una persona, hoy comparto contigo un post más personal, especialmente dirigido a los que, como yo, os enfrentáis a diario al reto de escribir y crear contenidos. Me encantaría que después de leerlo, compartiérais vuestros trucos para superar el bloqueo mental que, por suerte, solo nos visita en contadas ocasiones (y que así siga siendo).

CÓMO SUPERAR EL BLOQUEO MENTAL

Podía haberse llamado “Recuperar la inspiración” que suena más positivo (incluso bohemio), pero no. A mi modo de ver, cuando la inspiración nos abandona nos encontramos con una pantalla vacía y un tecladoexpectante, pero solo es cuestión de encontrar la manera de volver a llamar a las musas.

Sin embargo, cuando nos sentimos bloqueados, nos puede la sensación de que el cerebro se empequeñece, y que cada intento de frase se pierde en un maremágnum de sujetos sin predicado.

Si además trabajas desde casa, esta sensación se acrecienta y puedes llegar a encontrarte atrapado entre cuatro paredes, bastante a disgusto, sintiéndote solo, y con una apremiante necesidad de acabar lo que has empezado (plazos, imprevistos, exigencia personal).

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IDEAS PARA TENER EN CUENTA

Estas son algunas de las ideas que suelo poner en práctica para superar el bloqueo mental. ¿Coincidiremos?

  1. No te obceques: si ves que no, es que no. Acéptalo y pasa al punto 2.
  2. Sáltate ese párrafo: ¿cuánto tiempo vas a dedicarle a ese proyecto de introducción que no haces más que releer? Avanza, ya volverás sobre ella al final ¡probablemente costándote menos!
  3. Escribe algo, lo que sea: es más fácil corregir unas frases o dar forma a una idea (por muy al azar que las hayas escrito) que empezar de la nada.
  4. Dale otro enfoque: ¿y si te estás empeñando en un enfoque que no es el adecuado? Mi eterna visión de ver el lado bueno de las cosas, me ha enseñado que posiblemente la ‘feliz idea’ se encuentre fuera del charco en el que me he metido.
  5. Cambia de tarea pero dentro del mismo proyecto: quizá no avances en la redacción de tu escrito pero igual puedes ir optimizando las imágenes. Será cuestión de minutos que se ilumine la bombillita.
  6. Cambia de habitación: la cocina es con diferencia la habitación que más me relaja. ¿Por qué? Las tareas que allí realizo son bastante automáticas lo que permite tener ‘al mono ocupado’ (si no sabes de qué te hablo, lee el post sobre dormir en 90 segundos).
  7. Levántate y escucha una canción que te motive: suele ser un buen remedio para desconectar. Indispensable que sea con auriculares.
  8. Tómate un café: diez minutos para cambiar de actividad y recargar pilas.
  9. Date una ducha: mi remedio casero para casi todo, ¿recuerdas el post?
  10. Ponte un tiempo: a veces, pensar que tienes todo el día para hacer algo te impulsa a divagar y no centrarte. ¿A ti también te da coraje emplear cinco horas en algo que puedes hacer en dos, simplemente porque te sobraba el tiempo? Ponte serio ¡y saca el cronómetro!
  11. Vuelve a empezar: y automotívate con frases del tipo: “venga, que no es para tanto, sólo concéntrate”.

A modo de prevención para un futuro (y moraleja), piensa si podías haber evitado esa situación. ¿Lo dejaste para el final? ¿Te confiaste a la hora de asignar tiempos sin pensar en posibles imprevistos? ¡De todo se aprende!

 

Fuente: https://agustoencasa.com/superar-el-bloqueo-mental/