Mi pasión por el CROSSFIT, y su importancia en mi Transformación

Mi pasión por el CROSSFIT, y su importancia en mi Transformación

Muchas de ustedes han acompañado mi “transformación” en los últimos meses, y hoy quería contarles de mi historia de “amor y odio” por el ejercicio.

Yo siempre fue atleta y desde que me acuerdo he jugado voleibol; en el club, en el colegio, en la U y hasta un par de años en Ecuador he jugado el famoso Ecuavóley.

El deporte de equipo siempre me ha encantado y pienso que tiene mucho que enseñar, principalmente en edades tempranas. Te hace comprender la importancia del otro, aprendes de estrategia, disciplina, esfuerzo y pasión. Nunca he sido la mejor, pero siempre he sido muy dedicada y apasionada. Ni decir motivadora… era de las que motivaba el equipo hasta en las derrotas.

Cuando tuve a Lucas tuve que dejar el Ecuavóley y por un largo periodo de tiempo dejé de hacer ejercicio. Ustedes bien saben que los hijos chiquitos nos demandan muchísimo. Cuando lograba hacía caminatas por la urbanización, pero caminar no me animaba mucho. Eso de tener la cabeza “desocupada” durante la caminata me dejaba medio “cucú”, además me parece un poco (¡bastante!) solitario.

Tengo esposo triatleta en la casa y aunque nunca me ha presionado, claro que me sentía mal por no hacer nada. Eso sin decir las iras que me daba verle cada día mejor (entiendase, 9% de grasa en SU cuerpo) y yo cada vez más peor (entiendase 39% de grasa en MI cuerpo). Jajajaja

En mi post “La Importancia de Sentirse Triste” les compartí un periodo de mi vida en que definitivamente me sentía infeliz y desmotivada, y que dejé que me cuerpo no solo hablara, pero también enseñara esta tristeza.

Mis vacaciones en Brasil a mitad del año contribuyeron para que yo aumentara mi peso, pero también me dio la oportunidad de reconectarme. Conocí y hablé con tanta gente inspiradora que volví a Colombia segura de que iba a cambiar las cosas, y en la lista de prioridad estaba mi SALUD en primer lugar.

De regreso a Bogotá y con 8kg de más, me puse la meta de bajar de peso hasta el 5 de Diciembre (por un viaje a Cartagena que ya teníamos planeado) y fue ahí que el crossfitllegó con fuerza en mi vida y fue UNO de los grandes responsables de mi transformación.

Como todo plan tiene que tener acciones claras, este era el plan que tenía planteado:

  1. Hacer un plan nutricional que me ayudara en la perdida de peso: elegí el TR90 (en un próximo post les contaré, lo merece).
  2. Encontrar un gimnasio que fuera tranquilo sin mucho “show off”:  sin dudar el box @gettingfit.
  3. Pagar por adelantado el gimnasio: 6 meses para que me comprometiera y me doliera pagar por no ir.
  4. Tener en la agenda hora y día definidos para hacer ejercicio: clase de las 7hs30, 4 veces por semana, FIJO.
  5. Hacer acompañamiento quincenal para ver mi progreso y hacer cambios si necesario.
  6. Ser persistente y no permitir que la opinión de nadie me afectara.

Y claro, DISFRUTAR!!!!

Fuente: http://www.blogmamasmodernas.com/crossfit-2/