6 Mandamientos Para No Amargarnos

6 Mandamientos Para No Amargarnos

Cada día intento comenzarlo con una actitud positiva. Me consta que mientras más quejas (aunque sean mentales) y caras largas que tenga de mañana, mi día comienza pesado y sin mucha energía.

Aunque no siempre es fácil, me gusta aprender a controlar el mal humor y trabajar en cambiar mis actitudes y pensamientos cuando no me están ayudando a sentirme tranquila desde temprano.

Imagino a muchas les pasa igual, una termina apurando a los niños más de la cuenta, no disfruta de la calma (en mi caso)  del cafecito mañanero, nos puede enojar más si alguien hizo algo bobo en el trafico y así, se hace una cadena de eventos aburridos y que nos quitan la sonrisa.

Hay ciertas cosas que podemos hacer para no sentirnos tan negativas o amargadas. Obvio, no todos los días nos sentimos así yo sé (menos mal sino imagínense), pero para tener en cuenta vean esto “mandamientos para no amargarse” que encontré y que podemos aplicar para tener mejores días, mejores relaciones y ¡mejor humor!

Saquemos de nuestras vidas el “no puedo”: Primera regla cuando hago Crossfit, el NO PUEDO es prohibido. Hay millón caminos para lograr lo que queremos, el punto es no rendirnos y sobretodo pensar en positivo. SI PUEDO.

Dejemos de ver todo con negativismo: A diario vamos a escuchar una opinión que no nos parece (sobre todo en la maternidad jaja) o tal vez llueva justo cuando vamos a salir con guaguas en brazos, o se nos cae el plato de comida listo para servir. La mejor herramienta mental en esos momentos, en vez de enojarnos mucho es, primero: comernos cemento jaja (tampoco somos de piedra) pero inmediatamente tomarlo con humor. Además no hay que olvidar que siempre hay unos pequeños cerca mirando a su mamá y aprendiendo de ella.

Dejemos de compararnos: Cada una escoge su estilo de vida. Yo podría comparar mi casa con la de Pepita que si tiene una chica que le ayuda y la tiene flamante, o con Juanita que acaba de dar a luz y ni se le nota que pasó un embarazo. Algo contra la amargura es no pensar en lo que hace o tiene el otro, sino buscar hacer lo que nos gusta a nosotras, cada una elige qué hace para buscar la satisfacción personal. Alegrarnos por los logros de los demás, ¡eso es bueno!

Aceptaremos la incertidumbre: No todo está en nuestras manos. A veces hay que fluir con el plan B porque el A no se pudo. Yo creo que las cosas sí pasan (o no) por algo. Tenemos dos caminos, o nos ofuscamos o tomamos otro camino e intentamos de nuevo. Además hay cosas en la vida que solo más adelante comprendemos por qué no tenían que darse, y ahí es cuando pensamos “por suerte no pude ir o si me hubiera salido eso, no hubiera conocido esto”.

No dejaremos que el trabajo absorba nuestras vidas: ¿Para qué vivimos? ¿Para comprar y pagar cuentas? Siempre me hago esas preguntas. Lo que realmente llena al final de esta vida es lo que hemos sembrado en nuestros hijos, con nuestras parejas, con nuestros amigos y familiares. Sin duda trabajar es rico, reconfortante y necesario, pero el equilibrio debe existir. La familia y la salud siempre serán prioridad ante cualquier trabajo por más platica que este traiga.

“Te amarás a ti misma sobre todas las cosas”: Quien me conoce sabe que esto me encanta, el amor propio es uno de los mayores tesoros que podemos tener, e inculcar en nuestros hijos. Quererse y respetarse a una misma nos permite lograr muchas cosas, no limitarnos tanto y algo muy importante, siempre dar y exigir respeto (educadamente). Así una se amarga menos porque filtramos las malas energías que a veces nos dan otras personas.

Con cariño,

Gaby

Fuente: http://www.blogmamasmodernas.com/mandamientos-no-amargarnos/